Chayka

La noche anterior al estreno de un montaje de La gaviota, un grupo de actores sueña el mismo sueño. Una pesadilla en común, como la que otrora tuvieron, en una noche de hielo en San Petersburgo, los actores que protagonizaron su escandalosa primera representación en el Teatro Alexandriski.

Dice la prensa

"La Compañía Labrusca propone una lectura original, lúdica e inteligente sobre un texto y un modo de pensar el teatro que hoy lleva poco más de un siglo y cuarto. (...) Si La gaviota se interrogaba verbalmente, entre otras cosas, por el lugar del artista, la búsqueda de formas nuevas, la necesidad de experimentar, Chayka hace devenir esas palabras en cuerpos y en acontecimientos." Mónica Berman - La Nación

“Grizutti como director y dramaturgo entiende que La gaviota es, entre otras cosas, una obra sobre el teatro, sobre su interpretación y su escritura. Entonces lleva esa apuesta del plano de la enunciación a la forma dramática (...) toma el procedimiento chejoviano y establece variaciones sobre esta forma como si se tratara, al mismo tiempo, de un material ensayístico.” Alejandra Varela - Página/12

“Labrusca (…) dialoga con Chéjov y su Gaviota, con el cuaderno de notas de su autor, con las noticias y la historia de la época, no para hacer de esta conversación un acto solemne, sino para devolverle su carácter vivo. (...) Los actores van, vienen, prueban, tocan el piano, bailan, hablan en otros idiomas, se desarman y se vuelven a armar con un virtuosismo que le regala al espectador la ilusión de que, efectivamente, salieron de un sueño.” Malena Rodriguez Romairone - Página/12

Chayka de Compañía Labrusca se inscribe en ese momento fundacional del teatro moderno sin afán ilustrativo, sino para habitarlo desde ciertos pliegues, contradicciones y fracasos. (...) Es un ejercicio que pone en crisis a La gaviota y, en un acto de hostigamiento poético, la vuelve de manera paradójica profundamente fiel a Chéjov.” Javiera Miranda Riquelme - Revista Replicantes


Palabras del director

En 1895, Antón Chéjov escribe en su cuaderno de notas: “La pieza: No hay que pintar la vida tal como es ni tal como tiene que ser, sino tal como la vemos en nuestros sueños”. Esa pieza era La gaviota, y esas palabras —que luego terminarían en boca de Kostia— son fundantes de un núcleo de la obra que parece haber quedado olvidado: su carácter simbolista. La recepción que La gaviota tuvo en su primer estreno en 1896 —abucheos, risa, incomprensión— no fue muy diferente a la que Kostia recibe dentro de la ficción por su obra, aquella pieza simbolista representada por Nina frente al lago, a la que se califica de “delirio decadente”. Autor y personaje sufrieron el mismo destino: lidiar con la resistencia a las formas nuevas. La gaviota supo ser una obra inclasificable para la que no existían categorías claras de actuación ni de teatro. Una pieza construida a partir de la tensión de dos formas de representación en puja por el futuro; Chéjov prefigura ambos caminos, construyendo un teatro que oscila entre el realismo y el simbolismo, que fricciona dos maneras de leer, de actuar. Esa indefinición, hoy, ciento treinta años después de su estreno, sigue abismando a los actores que la interpretan. Como una máquina del tiempo, nos proponemos volver a ese punto de quiebre donde la actuación cambió para siempre para ver qué más había ahí; conectarnos con esos actores que, a final del siglo XIX, en Rusia, intentaban —como nosotros hoy— entender qué había que actuar. Hacen falta formas nuevas, dice Kostia: imaginamos entonces su gaviota; un ensueño simbolista y alucinado, donde por fin dar rienda suelta a nuestras pesadillas.

Esta obra es una co-producción de Compañía Labrusca y ARTHAUS Central.



ARTHAUS CENTRAL
Bartolomé Mitre 434 (mapa)
Capital Federal - Buenos Aires - Argentina
Web: https://www.arthaus.ar/
Entrada: $ 20.000,00 - Viernes - 20:00 hs - Del 21/08/2026 al 28/08/2026
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